Somos un grupo de estudiantes de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires. Compartimos un mismo objetivo: la escritura atravesada por la experiencia del cuerpo. Los textos que participan de la publicación son el resultado del trabajo realizado por algunes de los que asistimos al Seminario-Taller de Escritura y Ciencias Sociales coordinado por la Profesora Claudia Risé y la Licenciada Emilia Cortina.
Creemos que el silencio es la pausa necesaria para proyectar la vista en el espacio y generar el vaivén de la palabra, del pensamiento, de la emoción. Somos memoria del cuerpo en movimiento, una ondulación. Somos memoria de la mirada, un foco. Somos memoria del silencio, una pausa.
Memorias del cuerpo funciona como un sismógrafo. Registra la intensidad de nuestros temblores espirituales y corporales, esos que experimentamos en un tramo de nuestras vidas. Calcula la frecuencia de lo que fuimos, de lo que seguimos siendo. También de lo que nos atreveremos a ser. Las nuestras, son inscripciones individuales abiertas en colectivo. Ofrecemos aquí entonces a cada lector un pedacito de nosotres.

Duelo de guerreres
—nuestras disidencias
bajo la lupa:
ensoñaciones—
habilitar un territorio hacedor de cultura
abrir sendero en el monte
derribar puertas de mármol
trotar las rocas
sortear vallas con ojos cerrados
treparnos en alturas
—alzarnos en un gesto desviado
al borde del trampolín:
amarrar fuerte las sogas—
tender puentes colgantes
escribir con imagen sonido silencio
—escuchar en el silencio—
perdernos en paisajes equívocos
lanzarnos y emerger
trenzar
con nuestras telas
prestidigitadoras
—salvar
otras distancias—
disonar
desde los márgenes
tensar nuestros arcos
y enfocar la lente
habilitar un territorio hacedor
asomarnos en los bordes
desafiados a
acercar
pegar saltos impensados
mover fronteras
tantear para escuchar
los susurros
—hacernos lugar
hacer nuestro lugar
fundar
bordeando apneas
mientras se dispara
la lanza
sin pestañear—
pinchar preguntas y ansias
ensayar andamios de respuesta
habilitar un territorio
que impulse
la re-escritura
de textos,
de mí/de nosotres
soles y con
—gracias a, junto con—
otres,
a dos o a cuatro manos.
habilitar
la escucha respetuosa
la colaboración
el goce
una casa de palabras para habitar juntes
felicitaciones, queridísimes discípules
nos sentimos halagadas y orgullosas
en todes y cada une de ustedes.
Emi y Clau
diciembre 2019